Todas las industrias tienen sus reglas, todos los grandes abusan de su mejor posición competitiva con los pequeños.
En el colegio el alto le pegaba al más chico cuando si no le daba colación, la linda le quitaba los novios a las menos lindas con sólo mover el pelo.
En los negocios pasa lo mismo. Si le vendes un servicio a una empresa grande, y peor si es transnacional, no esperes que te paguen al momento de recibir el servicio. El almacén de la esquina juntará peso a peso para pagarte al momento de retirar, pero las grandes... a 30 días serías afortunado. Me ha tocado recibir propuestas de pago desde 60 a 120 días. Una vergüenza. Y es inaceptable (¡¡¡NO LO ACEPTES!!!) Si muerdes el anzuelo, no te soltarán más.
Estas grandes empresas son las mismas que mantienen vivo tu negocio. No puedes simplemente no venderles. Pero puedes negociar. Y aquí radica muchas veces el éxito o el fracaso de un emprendimiento. Si logras, a través de un buen servicio, distinto y único, plantearle condiciones especiales, dado tu esfuerzo especial, puedes lograr pagos más rápidos, y compras más fluidas.
Las empresas quiebran por una sola razón, falta de dinero en caja. Si vendes un millón de dólares, pero te los pagan a 120 días, no podrás pagarles a tus empleados ni el arriendo en 4 meses. Tu empresa quebrará.
Una empresa con un crecimiento enorme, pero con pagos demasiados diferidos, no podrá ni siquiera pagar los impuestos, lo que terminará por cerrar el negocio.
Así que más te vale empezar a negociar plazos, entregas y promociones especiales, si quieres poder cumplir con tus obligaciones y mantener tu compañía a flote. Pero ojo, tampoco puedes exigirles pago contado o a 30 días a todas las empresas, debe ser una negociación transparente, plantéale tus necesidades y exígeles un trato preferencial (todas las grandes tienen una lista de proveedores especiales), únelos a tu causa, enamóralos de tu producto, y explícales que ellos te necesitan tanto como tu a ellos.







