Ayer a las 17.30 horas se jugó frente a más de 4.000 espectadores, la final del campeonato nacional de Rugby Chileno.
Se enfrentaron Universidad Católica (de local) contra Old Mack’s, grupo de ex alumnos del colegio Mackay School de Viña del Mar.
Un espectáculo de ganas, fuerza de voluntad, técnica y corazón como pocas vistas
En 80 minutos, todos los sacrificios realizados por estos muchachos eran puestos sobre el pasto del estadio San Carlos de Apoquindo. Cada minuto era una batalla, donde dejaban todo. Cada paso adelante era bloqueado por un tackle sorprendente. Y no miento si digo que a veces se podía escuchar el choque desde tribunas.
Como rugbista les puedo decir que este aguerrido juego nos puede dejar muchas enseñanzas para la vida.
Primero, de nada sirve empujar sólo un buque. Es el equipo el que debe empujar, en sincronía, para ser más fuerte que el que está al frente.
El equipo debe tener un líder, el que tácticamente delinee la estrategia a seguir, con capacidad para cambiarla a tiempo si es necesario y capaz de levantar los ánimos si todo se está viniendo abajo.
La constancia y rigurosidad de los entrenamientos determina la capacidad del equipo para trabajar como uno, para leer los mismos códigos, la resistencia para correr los 80 minutos. Los entrenamientos son más importantes que los partidos. Los partidos son resultado de los entrenamientos.
Los partidos se ganan en los últimos 20 minutos, no en los primeros 60. En este juego, como en la vida, nunca se deben bajar los brazos.
Finalmente, el rugby, siempre da revanchas, si te caes, siempre te podrás levantarte de nuevo y empujar nuevamente con más fuerza.
Felicitaciones a todos los Old Mackayians, que se llevaron su quinta corona ampliamente merecida. Que no bajaron los brazos cuando iban abajo en el marcador y lograron doblegar a un tremendo adversario como es la UC.
Para el resto, les recomiendo reflexionar como aplicar estas enseñanzas a la vida diaria y por supuesto a nuestros emprendimientos.


